
Santiago,
Una gama de emociones se pusieron de manifiesto en el Aeropuerto Internacional del Cibao cuando dos hermanos alemanes se reencontraron luego de 25 años de separación.
El encuentro entre Michael y Ralf Nowak se produjo la noche de este miércoles, tras contactarse hace unos meses vía Internet, luego de que el primero, residente entre República Dominicana y Haití hace más de ocho años, iniciara la búsqueda de su pariente tras perder todo lo que tenía en el pasado terremoto que afectó el vecino país.
Tener noticias de Michael representó una gran sorpresa para Ralf, que lo creía muerto por tantos años sin saber nada de él.
Los nervios se apoderaron de los hermanos Nowak al ver que llegaba la hora del reencuentro. Aunque se habían mantenido en contacto a través de cámara web por espacio de tres meses, ambos anhelaban confundirse en un abrazo, tal como lo hicieron al verse.
El abrazo trajo consigo las lágrimas, ante la mirada curiosa de los demás pasajeros que llegaban por la terminal aérea y de los parientes que se encontraban allí.
La separación de los hermanos se produjo cuando Michael decidió abandonar su país natal tras enfrentar problemas familiares, convirtiéndose, según sus palabras, en un “vagabundo”. Durante todos estos años anduvo por China, Australia, Africa, Europa y Estados Unidos, fijando residencia luego en República Dominicana.
Tras ser estafado por un supuesto socio decidió marcharse a Haití, lugar donde instaló un negocio de computadoras con el poco dinero que le quedaba.
Sin embargo, se convirtió en una de las tantas víctimas del terremoto que el pasado 12 de enero destrozó Puerto Príncipe. Tras el sismo, se quedó en la calle junto a su familia.
De su lado, Ralf, quien tiene una empresa productora de salsa para parrilladas, con sucursales en Alemania y Miami, tenía planeado venir al país junto a una comitiva de la Alianza Comercial Hispano Americana (HABA por sus siglas en inglés) en busca de ajíes para su producto, cuando comenzó a recibir las primeras noticias de que su hermano se encontraba aquí.
Previo a la llegada de Ralf, Michael relató a El Caribe que, además de la pérdida económica, sufrió serias lesiones durante el terremoto, por lo que tuvo que ser trasladado a un hospital de Miami junto a su hija, donde pasó tres meses recluido. Luego de su recuperación regresó a República Dominicana.
“Durante todos estos años no teníamos comunicación, pero dos meses atrás comencé a comunicarme, porque necesito ayuda de él. Lo encontré vía Internet y me dijo que venía para poner un negocio aquí, y pienso que podría trabajar con él”, explicó.
Asimismo, afirmó que “yo necesito ayuda de mi hermano, y él necesita de mí”.
Ralf, de su lado, dijo estar muy emocionado de encontrar a su hermano después de tantos años, y confesó que cuando comenzó a recibir noticias suyas se pusieron en contacto por teléfono, pero no quería darle mucha información hasta no estar seguro de que era él, por temor a ser estafado por un desconocido.
Sin palabras
Michael Nowak
Hermano
“Me siento muy feliz, me faltan las palabras. Esperé hasta ahora para buscarlo porque no quería molestar, ni a mi hermano, ni a nadie. Sin embargo, ahora tengo que velar por el futuro de mi hija, de tan sólo cinco años, le debo eso a ella. Yo necesito ayuda de mi hermano Ralf y él necesita de mí”.
Ralf Nowak
Hermano
“Estoy muy feliz, pero es muy extraño verlo, no lo puedo creer, me siento raro, pero contento de reencontrarnos. Vine a la República Dominicana a buscar ajíes y encontré a mi hermano. Cuando me contactó por Internet no podía creerlo porque me imaginaba que había muerto. Es un milagro de Dios”.
Leonardo García
Presidente HABA
“Estamos satisfechos de lograr este encuentro, ya que originalmente veníamos aquí a una misión comercial, a tratar de hacer negocios con algunos productores dominicanos. Cuando Ralf me dijo que tenía un hermano en República Dominicana me puse en contacto para organizar este reencuentro”.
En busca de negocios
Ralf Nowak, presidente de “Hot Banas”, compañía productora de salsa picante para parrilladas en Alemania, con sucursal en Miami, está interesado en exportar ajíes de República Dominicana como insumo para la salsa, por lo que contactó a la Alianza Comercial Hispano Americana (Hispanic –American Business Aliance), que preside Leonardo García, dominicano radicado en La Florida, para establecer los contactos y visitar varios cosecheros para adquirir ajíes picantes y otros tipos de pimiento. “Vine aquí a comprar ajíes porque entiendo que este es un buen país”, explicó el empresario alemán.
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